Los conservadores negocian la formación de un nuevo Gobierno portugués
Los conservadores portugueses negocian la composición de un Gobierno con mayoría absoluta que pueda tomar posesión antes del 23 de junio, para que el primer ministro pueda asistir a la cumbre europea que arranca ese día.
El Partido Social Demócrata (PSD, centro derecha), ganador de las legislativas del pasado domingo con 105 de los 230 escaños del Parlamento, ha iniciado las conversaciones con los democristianos del Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP), que obtuvo 24 diputados, para asegurar la mayoría absoluta.
La fecha del 23 de junio ha sido planteada por el presidente de Portugal, el también conservador Aníbal Cavaco Silva, que encargó al día siguiente de las elecciones al líder del PSD, Pedro Passos Coelho, la formación de un Ejecutivo con urgencia.
Cavaco, tras entrevistarse con las autoridades electorales, sostuvo que es posible que el nuevo primer ministro tome posesión “antes o el mismo 23 de junio”, ya que “sería conveniente” que asista al Consejo Europeo que empieza ese día.
Las gestiones para formar el nuevo Ejecutivo se abrieron el mismo lunes tras la reunión de Cavaco y Passos, con un cónclave de la cúpula del PSD.
Confiados en las conversaciones
El secretario general del partido, Miguel Relvas, se muestra confiado en que las conversaciones con el CDS-PP, con propuestas electorales similares y un largo historial de pactos y alianzas, lleguen a buen puerto y se pueda “formar rápidamente un Gobierno estable y mayoritario”.
El nuevo Ejecutivo deberá contar con solo diez ministros Aunque nada oficial ha trascendido de las conversaciones entre ambas formaciones conservadoras y la prensa lusa reconoce que han empezado con sigilo, abundan las especulaciones sobre la posible composición del Ejecutivo, que debe contar con solo diez ministros.
Los democristianos ya reiteraron nada más conocer los resultados electorales su disponibilidad a participar en el Ejecutivo de mayoría conservadora, aunque su líder, Paulo Portas, advirtió en las últimas horas que no quiere “hacer política en la plaza pública”.
Los portugueses decidieron en las urnas retirar su confianza al Partido Socialista luso, en el poder desde el año 2005 y que el domingo perdió más de medio millón de votos respecto a los comicios de 2009.
La derrota provocó la retirada de la política activa de su líder y todavía primer ministro en funciones, José Sócrates, cuyo partido empieza este martes a debatir los mecanismos para su sucesión al frente de la secretaria general.














