El ladrón del Códice Calixtino sustrajo cosas de la Catedral “todos los días” durante 10 años
El presunto ladrón del Códice Calixtino estuvo sustrayendo objetos de la Catedral de Santiago “todos los días” durante unos 10 años, según han apuntado fuentes próximas a la investigación.
Durante los registros practicados en la residencia y propiedades del principal sospechoso, José Manuel Fernández Castiñeiras, la policía nacional se incautó de numerosos objetos antiguos y de 1,2 millones de euros en metálico, cuyo origen se está investigando. Aunque por el momento se desconoce la procedencia de este dinero, dado que el Códice Calixtino ha sido recuperado, los investigadores trabajan con la hipótesis de que el presunto ladrón lo haya obtenido vendiendo otros objetos de la Catedral o que provenga de hurtos en el cepillo de la basílica compostelana.
En todo caso, fuentes cercanas a la investigación sí han ratificado que el detenido estuvo durante “10 años” sustrayendo cosas de la Catedral de Santiago “todos los días”.
Estábamos convencidos de que tenía el códice, aunque no sabíamos donde podía esconderlo Otro informe interno de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Santiago con fecha del 8 de julio de 2011, tres días después del robo del Códice Calixtino, identificaba ya al ahora detenido como presunto autor del hurto del Códice Calixtino. Así lo ha informado el Sindicato Unificado de Policía, que ha querido felicitar al funcionario de esta brigada que tres días después de producirse los hechos informó a la Jefatura de la Comisaría de la posibilidad de que el ahora detenido fuese el autor del robo aportando “datos concretos”.
El sospechoso de la autoría del robo, su esposa, su hijo y la novia de éste último, han sido citados este viernes ante el Juzgado de Instrucción número 2, informaron fuentes judiciales.
Por último, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha manifestado este jueves que, tras la recuperación del Códice Calixtino, tuvo una conversación con el arzobispo de la Catedral de Santiago, Julián Barrio, en la que ofreció la colaboración de la Xunta para incrementar las medidas de seguridad, entre las que se podría incluir su traslado a otra ubicación dentro del templo.
El ladrón: “No lo sé, no me acuerdo”
Manuel Fernández Castiñeiras, el electricista detenido como presunto autor material del robo del Códice Calixtino en la catedral de Santiago de Compostela, ha guardado silencio desde que fue arrestado el pasado martes y se ha limitado a decir a la Policía: “No lo sé, no me acuerdo”.
Se debe “probablemente” a un afán de “venganza”Así lo ha revelado hoy el comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía (UDEV), Serafín Castro, que considera que el robo de la pieza se debe “probablemente” a un afán de “venganza” por parte del electricista, que había sido despedido de la catedral -era autónomo- y reclamaba a la Iglesia una indemnización de 40.000 euros.
De momento, la Policía no ha podido determinar el origen de los 1,1 millones de euros que escondía el detenido en varias viviendas, además de 30.000 dólares en billetes pequeños e incluso pesetas, aunque no se descarta que procedieran de pequeños robos cometidos en la catedral. De hecho, se han encontrado tres diarios del detenido en los que se sospecha que puede contar sus andanzas.
Lo que no parece probable es que el arrestado mantuviera contactos con traficantes de obras de arte para intentar vender la pieza. Los investigadores creen que el robo se produjo exactamente hace un año ya que en las cámaras de seguridad puede verse al detenido salir de la catedral con una chaqueta algo más larga de lo normal y con la apariencia de que oculta algo bajo la prenda.
El detenido llevaba una vida monótona y de costumbres extrañas, y asistía a misa cada mañana a la catedral de Santiago, medio escondido en una de las capillas, según ha relatado el responsable policial. “Es un hombre de carácter cerrado, oscuro, gallego”, ha ironizado el comisario Castro, también nacido en Galicia, que ha afirmado que el ladrón tenía unas costumbres algo “rarillas” y acumulaba el dinero para guardarlo “debajo del ladrillo, como todos los gallegos”.
El detenido llevaba una vida monótona y de costumbres extrañas No obstante, además del dinero y de los facsímiles del códice y del Libro de las Horas que han sido encontrados en su poder, en los últimos años Manuel Fernández había adquirido varias viviendas “a tocateja” con fondos de procedencia incierta. La investigación se centró en el detenido a partir del pasado mes de enero, después de descartar a una treintena de sospechosos, entre empleados de la catedral, trabajadoras de la limpieza y personal que pudieran acceder al códice.
Incluso se llegó a detener a otro individuo que aseguraba tener el libro pero que se demostró más tarde que “desvariaba”. La diferencia, ha explicado Castro, es que Manuel Fernández tenía un motivación: su despido después de 25 años trabajando como electricista autónomo para la catedral. En estos meses de investigación han sido varias las ocasiones en las que los investigadores han entablado conversación con él para tratar de que revelara el paradero de la obra.
Una vez, los policías le advirtieron del peligro de que alguien quemara el libro, a lo que él contestó de forma inconsciente: “No, no. No está quemado”. Tiempo después, los agentes le advirtieron de que podía acabar en la cárcel, cosa que tampoco le acobardó: “Si voy al talego, con un misal y un rosario tengo bastante”, dijo.
“Por eso nos decidimos a actuar, porque estábamos convencidos de que tenía el códice, aunque no sabíamos donde podía esconderlo”, ha confesado Castro, que ha ofrecido una rueda de prensa en compañía del comisario general de Policía Judicial, José García Losada. El comisario Castro ha explicado que después de múltiples registros, el códice fue localizado en una caja de cartón y que el deán de la catedral de Santiago, nada más verlo, lo reconoció como auténtico, ya que conservaba algunas notas suyas manuscritas en la contraportada.
No obstante, la autoridad judicial tiene intención de pedir un informe pericial para garantizar la autenticidad del ejemplar. El responsable policial ha negado tajantemente que la Policía haya entablado ninguna negociación con el detenido para que entregara la obra.”Con nuestro conocimiento no se ha hecho ninguna negociación, si se ha hecho por detrás, eso no lo sabemos”, ha dicho.
De los cuatro detenidos, solo siguen en dependencias policiales Manuel Fernández, su mujer y su hijo, mientras que la pareja de éste ya ha quedado libertad. Los tres pasarán mañana a disposición judicial.















me alegro que aparezca el códice, así lo podemos ver todos!